Un Heroe Nos Cuenta Su Historia

jueves, 16 de septiembre de 2010

La Llegada

El 21 de mayo de 1951, 1070 hombres al mando del coronel Jaime Polaina Pullo, comandante del Batallón Colombia pisaron tierras coreanas con un único fin, luchar.

Traemos a ustedes el testimonio de uno de los combatientes Colombianos que vivió en carne propia esta guerra:
Hildebrando Vélez Velásquez veterano de esta guerra recuerda cuando disparó por primera vez un arma, tenía apenas 16 años. Durante un año, Hildebrando combatió las guerrillas en las montañas cafeteras de Colombia, pero ante la propuesta él no titubeó. En el furor del otoño de 1952 decidió embarcarse en el séptimo relevo del Batallón Colombia... El dice: “Yo me fui como voluntario, pero cuando uno llega a Corea ya le da nostalgia por estar en un país tan lejano”, comenta, sabiendo que en Corea el enemigo era mucho más numeroso que en las montañas de los Andes.

Después de un entrenamiento de unos 3 meses en Colombia, más otras 6 semanas de puro orden abierto en Corea del Sur, Hildebrando tomó su fusil y supo que ya era inevitable evadir los destellos que había visto desde el barco a su arribo, los mismos que esta vez vería pero sobre su cabeza.

El choque armado era inevitable, por eso un sacerdote impartía una bendición a todas las escuadras que saldrían a patrullar, porque a lo mejor ése sería el último aliciente en sus vidas.

Colombia En La Guerra


El 29 de noviembre de 1952, EE.UU elige como nuevo Presidente a Dwight D. Eisenhower el cual promete viajar a Corea para ver qué se podría hacer para finalizar el conflicto, inmediatamente el secretario de la ONU formula el pedido de ayuda para las fuerzas aliadas, 15 países responden entre ellos Colombia, el cual ofreció una unidad naval y dos semanas más tarde agregó un batallón de infantería. Aceptadas ambas unidades, la fragata Almirante Padilla zarpó de Cartagena hacia la base naval de San diego California, bajo el mando del capitán de corbeta Julio Cesar Reyes, con el fin de adelantar reparaciones y adecuación de su equipo para la misión de guerra y un período de entrenamiento para su tripulación. En cuanto al cuerpo de infantería, el decreto 3927 de diciembre de 1950 creó el Batallón de Infantería Nº 1 Colombia, con destino al ejército de las Naciones Unidas en Corea.
De los 4.314 combatientes colombianos que tomaron parte en el conflicto asiático, 111 oficiales y 590 suboficiales participaron en operaciones de guerra y el resto en la vigilancia del armisticio, recibiendo para el efecto el mismo entrenamiento intensivo de los anteriores.
Eso le permitió a Colombia figurar en el listado de naciones libres defensoras de la libertad y la democracia de acuerdo al perfil político de la época. Para un ejército pequeño a su regreso por todos los cuerpos de tropas del país, significaron una importante inyección de modernidad. Aparecieron numerosas publicaciones militares sobre las experiencias de la guerra, y varias cátedras en las escuelas militares a cargo de los oficiales que tuvieron la experiencia de la guerra.
En general, el nivel logístico del accionar militar colombiano fue el más beneficiado; se subsanaron las deficiencias y carencias en términos de evacuación de heridos, muertos, material de guerra y mantenimiento de equipos, desempeño de unidades al servicio del orden público, entre otros. De otro lado, la participación de Colombia en la guerra dejó fuertes efectos internacionales en lo venidero de su relación con los Estados Unidos en el marco de la guerra fría.

Otros Paises Que Intervinieron

Como nos dimos cuenta en las notas anteriores, podemos observar que los aliados principales de estas guerras fueron La Unión Soviética (Corea del Norte) y Estados Unidos (Corea del Sur), pero mas allá de esto es bueno recalcar la intervención de tropas de 15 países miembros de la ONU, a favor de Estados Unidos entre ellos estaba: Australia, Bélgica, Canadá, Colombia, Etiopía, Filipinas, Francia, Grecia, Países Bajos, Nueva Zelanda, Luxemburgo, el Reino Unido, Sudáfrica, Turquía y Tailandia, quienes decidieron brindar su ayuda inmediata a la causa que defendía Corea del Sur y obviamente su aliado.


Qué bueno es mostrar la intervención que tuvo Colombia en esta guerra, teniendo en cuenta que fue el único país Latinoamericano que envío sus tropas a dicha guerra, recalcando notoriamente su interés en mantener estrechos vínculos con Estados Unidos y con sus decisiones.

Fin De La Guerra

lunes, 13 de septiembre de 2010

El fin de la Guerra de Corea no trajo mejoría en las relaciones entre los 2 bloques, e incluso el armisticio se había retrasado debido en gran parte a que ninguno de ellos estaba dispuesto a ceder, no sólo por razones propias de la rivalidad entre los bloques occidental y oriental, sino también en virtud de las presiones y problemas que cada superpotencia tenía en su ámbito interno. En la Unión Soviética había un gran descontento social debido a que los últimos años anteriores a la muerte de Stalin habían sido especialmente duros para el pueblo, sometido a mayores sacrificios a fin de acelerar el desarrollo económico y la militarización, mientras se recrudecía el régimen de terror contra toda persona que se opusiera al stalinismo o fuera sospechoso de estar bajo influencia ideológica del bloque occidental.
En EE.UU, la opinión pública desaprobaba el hecho de que su país se hubiera enfrentado a una guerra inútil como la de Corea, puesto que no había resultado en una victoria militar y, en cambio, había ocasionado una gran pérdida de vida humana y provocada una nueva recesión económica. Además, la tensa situación propia de la Guerra Fría había revivido entre el pueblo estadounidense un sentimiento nacionalista, expresado en un marcado anticomunismo que tomó tintes represivos en contra de quienes simpatizaran con la ideología socialista o frieran sospechosos.

Quienes Intervinieron

El 25 de junio de 1950, el ejército norcoreano invadió a Corea del Sur en una clara provocación contra el dominio estadounidense en esa región.
El gobierno de Estados Unidos tuvo una reacción inmediata ante la agresión, por la amenaza que ésta representaba para las posesiones de este país en el Lejano Oriente, y el mismo día 25 el presidente Truman ordenó al general MacArthur que proporcionara a Corea del Sur la ayuda necesaria y la debida protección militar.
La ONU intervino también de inmediato a través del Consejo de Seguridad, para protestar en contra de la agresión comunista y, aprovechando que el delegado soviético no asistió a la convocatoria del Consejo, dio su respaldo a los estadounidenses, quienes, actuando bajo la bandera de la ONU dirigieron y costearon económicamente las operaciones en defensa de Corea del Sur, en tanto que el gobierno de China Popular intervenía a favor del ejército norcoreano, apoyado a su vez por la Unión Soviética. El problema era demasiado grave; en un principio dominaron los ejércitos norcoreanos, pero en noviembre de 1950 las fuerzas estadounidenses lograron avanzar hacia la frontera de Manchuria, desde donde fueron obligadas a retroceder varios kilómetros al sur del paralelo 38.
Sin embargo, durante los primeros meses de 1951 las tropas de la ONU se abrieron paso hasta la ciudad de Seúl, mientras que en el flanco oriental, varias unidades de marinos estadounidenses lograban expulsar hacia el norte a las fuerzas chinas. Fue entonces cuando el general MacArthur expresó al gobierno de su país la opinión de que la lucha debía extenderse más allá de la frontera con China, aun con el riesgo de verse implicados en una guerra con la Unión Soviética. MacArthur consideraba que era la ocasión propicia para derrotar definitivamente al comunismo, y hasta llegó a planear la utilización de un ataque atómico si la situación así lo requería. Pero el gobierno estadounidense desaprobó esos proyectos, temeroso de enfrentar la responsabilidad de desencadenar un nuevo conflicto mundial, y relevo de su puesto al general MacArthur.
La Guerra de Corea habría de continuar 2 años más, durante los cuales el conflicto parecía no tener solución, a pesar de la insistencia de los países aliados al bloque occidental para dar fin a una guerra que ponía en grave peligro a la paz mundial, e incluso a la vida humana en la Tierra. Durante ese tiempo se dieron cambios de gobierno en ambas superpotencias.
En enero de 1953, el general republicano Dwight Eisenhower tomó posesión de la presidencia de Estados Unidos, y en el mes de marzo moría Stalin, quien fue sustituido por Gheorghi Malenkov como jefe de gobierno de la Unión Soviética, con lo que se inició un cambio evidente en la política rusa, que tendió a actuar con mayor prudencia en asuntos internacionales. Por fin, tras una serie de difíciles negociaciones, el 27 de julio de 1953 se firmó el armisticio en la llamada Pagoda de la Paz, en la localidad de Panmunjom, quedando el paralelo 38 como línea de separación entre las dos Coreas, es decir, la misma situación territorial que existía antes de la guerra.




Inicio Del Conflicto

En 1950 surgió en Asia un nuevo conflicto que se convirtió en la primera acción bélica en la que se enfrentaban fuerzas armadas de los dos bloques en una situación de crisis con potencial para provocar una nueva conflagración mundial aún más peligrosa por la amenaza de la bomba atómica.

La Guerra de Corea tuvo su origen en el avance soviético sobre los territorios del Lejano Oriente, avance que se había visto favorecido con el triunfo de los comunistas en la Revolución China, y con la posterior alianza que el nuevo gobierno de China Popular dirigido por Mao Zedong estableció con los rusos, uniendo sus fuerzas para extender el comunismo en territorio asiático, a partir del vecino territorio de Corea. Como se recordará, al terminar la Segunda Guerra Mundial, ese territorio había sido dividido en dos zonas: la del Norte, reconocida por la Unión Soviética, y la del Sur apoyada por Estados Unidos.

¿Como calificas la intervención de Colombia en la Guerra de las Coreas?

Jessica Rubio y Jessenia Duque. Con la tecnología de Blogger.